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19.4.18

Testimonio Camino de Santiago 2018: El mejor regalo

Hacer este Camino de Santiago ha sido el mejor regalo que me han hecho. Me lo hicieron en la capilla universitaria por mi primera Comunión el 4 de febrero, y si recibir la Eucaristía es lo mejor que hay, esta experiencia me ha ayudado a acercarme más al Señor.

Los días previos a la salida me invadió el miedo, entre todos los consejos que me dieron del frío, la lluvia y las ampollas; además mi madre me dijo que me echaba mucho de menos y me sugirió ir a pasar esa semana a casa (Tenerife) con ellos. También me escribieron varios amigos preguntándome cuándo volvía para vernos. Entre todo esto y que no tenía algunas cosas para hacer el camino estaba indecisa, aunque tampoco podía decir que no, y el Señor quería que estuviera viviendo esos días muy cerca de Él.



Comenzamos yendo el domingo a Tui encontrándonos para la cena, nos reunimos de toda Galicia, por lo que conocía a muchos, pero tampoco tanto como descubrí. También se unieron de Madrid y Guadalajara.

El buen tiempo nos acompañó los primeros días, lo que me tranquilizó mucho y me permitía disfrutar de todos los lugares por los que pasábamos. Ir caminando tanto tiempo te da la oportunidad para estar solo, y esos momentos hablar mucho con Jesús, son momentos increíbles, porque no tienes que salir de tu rutina, tienes muchísimo tiempo y paz para estar con Él. Así mismo se establecían diálogos súper interesantes con muchos del grupo a los que descubrí a través de estas conversaciones espontáneas, largas o cortas, en las que intercambiábamos inquietudes, dudas, testimonios y hablábamos muchísimo sobre Dios.

Entre paradas que permitían recuperar todo el azúcar y una compañía que a lo largo de los días se convirtió en una familia avanzábamos poco a poco hacia nuestra meta.



Cuando llegábamos nos esperaban las duchas y luego la caliente y buenísima comida del padre Juan. A continuación, teníamos tiempo libre que nos permitía compartir más tiempo todavía y descubrir un poquito los pueblos por los que pasábamos. Luego una charla que en los primeros días se centró en Abraham. Eran geniales porque aprendes a verte en muchos aspectos de él, pues él también le falla a Dios, desconfía y, sin embargo, Dios lo escoge para que guíe a los suyos.

Después nos reuníamos por grupos, y era de los momentos más enriquecedores, porque nos contábamos nuestras situaciones y compartíamos ideas, lo que me hizo ver otros puntos de vista que me siguen dando que pensar, también me han ayudado mucho en mi fe y para conocer más a las personas tan increíbles que Dios me había puesto para compartir este camino. Pues poco a poco cogíamos más confianza lo que nos permitía profundizar más en nosotros.



Luego íbamos a misa, fueron a cada cual más especial, por el periodo del año que estábamos pasando, y también porque nos reuníamos y compartíamos esos días con cada pueblo, cada día en un lugar diferente y sintiendo todos lo mismo. En ellas se mezclaba el cansancio, la satisfacción, la paz y alegría de estar en misa y un sentimiento de comunidad enorme.

El miércoles se incorporaron algunos, lo que fue una alegría, y llegamos a Pontevedra, donde nos acogieron con un cariño enorme los de la parroquia, con una comida espectacular. Comenzaban las procesiones de Semana Santa en la ciudad, y yo, que nunca las había visto, lo viví con mucha emoción.

A partir del jueves nos cogió la lluvia, una hora antes de llegar a Caldas de Reis. Este día fue muy emocionante, porque entendía lo que significaba el Jueves Santo y el sacrificio que Jesús estaba haciendo por mí. Y si por la lluvia y el frío yo me quejaba teniendo tantas facilidades, no hacía más que imaginarme a Jesús cargando con la Cruz de todos nosotros, tanto sufrimiento y haciéndolo por amor. Esa noche hicimos la hora de oración que fue muy bonita. De mis momentos favoritos de todo el Camino. Cuando acabó tenía muchas ganas de hablar de Jesús y del amor que nos tiene y compartirlo, pero nos teníamos que ir a dormir así que esa conversación se quedó corta, aunque todavía quedaba mucho por vivir y hablar.



El viernes fue para mí el día más duro, con granizo, lluvia, tormenta, el frío y el cansancio empezaron a hacer mella. Llegamos a Padrón en un ambiente que chocaba mucho con el espíritu de recogimiento que traíamos, pues eran las fiestas del pueblo y había churrascos y un ambiente muy festivo. En la iglesia de Padrón celebraron los oficios e hicieron el desenclavo (que yo nunca había visto) y luego por grupos preparamos el vía crucis para la noche. Mi grupo hizo la tercera caída. Fue muy bonito rezarlo, pues todo cobraba para mí sentido completo pudiendo vivir así estos días.

El último tramo no pude hacerlo completo porque no me podía quitar el frío de encima y me puse un poco mal. Lo que me permitió ver todo el trabajo que Santiago Romero y el padre Juan hacían para que nosotros pudiéramos vivir esta semana. Fuimos al supermercado a comprar, muy pendientes del tiempo para la parada, luego hacer la comida y preparar los sitios en los que comíamos. Ya estábamos cerca.



Hice el último tramo hasta la Catedral y fue súper emocionante porque el camino que hago todos los días para la facultad de repente era muy distinto y significaba otra cosa.
Entrar a la Catedral después de lo vivido tampoco sabía igual. Fue una alegría inmensa el haber llegado y haberlo hecho todos juntos. A continuación, fuimos al Seminario Menor donde se unió más gente para preparar la vigilia.

Nunca había vivido esta misa y aunque fuera larga, se me pasaron volando todas las lecturas hasta que llegamos al “resucitó”. Que alegría tan grande cuando lo leyeron, por fin, ¡era increíble! Y poder compartir ese momento todos juntos, con la mayoría de amigos con los que vivo mi fe cada día y tantos que en el Camino me han ayudado, y mi hermano. Al acabar la misa estaba tan contenta, que no sabía cómo compartirlo por teléfono con mis padres, porque me moría de ganas por decírselo a más gente. Lo celebramos con chocolate y roscón.



La misa del día siguiente en la Catedral fue preciosa, aunque no viéramos nada fue genial celebrar la victoria de Jesús. Y tocaron las despedidas. Por un lado, me daba pena que se acabara un camino tan largo y cargado de experiencias y emociones, pero por el otro necesitaba descansar y reflexionar todo lo vivido.

Cada uno de los que vino y participó lo hicieron impresionante, rezamos el rosario juntos todos los días, todas las cosas por hablar, los testimonios, las situaciones de cada uno.



Ha sido la mejor de manera de vivir la Semana Santa, porque si bien
el primer día todavía estás pensado en lo que tienes que estudiar, hacer, con quien hablar, al segundo ya te evades y cada día más te metes en un ambiente que te permite centrarte puramente en Jesús, en vivir lo que está haciendo por ti, y tener todo el tiempo para hablarle y conocerle.

Este camino no se puede contar en días, sino en todo lo vivido y hablado, el baño en la piscina de Porriño, las conversaciones con Javi al final del grupo, y con cada uno en cada momento, los descansos y las canciones.

Doy gracias por este súper regalo que me ha ayudado a estar más cerca de Jesús y conocerlo mejor, así como transformarme y dejarme con muchas ganas de volver, pues he descubierto que no hay mejor forma de vivir la Semana Santa.

Manuela Almará González















17.4.18

Testimonio camino de Santiago 2018: "encuentro de tu a tu con Cristo"

"Voy a intentar ser breve, aunque podía escribir muchísimas cosas de lo que he vivido en la Semana Santa. Lo primero de todo, quiero dar gracias a Dios por permitirme estar con vosotros durante la semana santa, y en segundo lugar, agradezco a todo el equipo que cada año organizáis este evento. De verdad que fue una experiencia única y muy importante para mi. 


Al principio se me hizo difícil animarme a participar por miedo a la lluvia que predecían los partes meteorológicos durante la caminata. Pero al final me di cuenta que necesitaba vivir una semana santa de otra forma y esta "otra forma" no podía ser más que esta: vivir una semana santa juntos, caminando con Jesús, experimentando el ver el rostro de Cristo en los hermanos que estaban conmigo en el camino. 

Para mí el camino fue  fundamental para encontrarme conmigo mismo. Además me ha gustado mucho la organización. Porque había tiempo para todo. Lo más especial para mi, era el tiempo de oración, de compartir la vida con los hermanos y hermanas que han tenido una experiencia de vida diferente de la mía. Y también me ha gustado mucho el tiempo de los oficios, porque lo he vivido de forma distinta, y me emocionado mucho al ir disfrutando de lo que iba viviendo. 

El camino también me sirvió para rezar por todas aquellas personas que siempre me piden que rece por ellas. Y durante el camino he podido dirigir mi pobre oración a Dios Padre por ellas. Pues nuevamente doy gracias a todos los que organizáis este tipo de actividad para los jóvenes. Porque es donde ellos pueden experimentar el encuentro de tu a tu con Cristo. Y también gracias a todos los que hemos participado porque en el momento de dolor nos hemos ayudado mutuamente para llegar a la meta. Y lo precioso es que todos hemos sido valientes. 

Pues nada, que el Buen Dios nos bendiga siempre. Espero que nos veamos la próxima. Fuerte abrazo a todos y les quiero mucho.



Por Tony Alberto crs











10.4.18

Testimonio Camino de Santiago 2018: una semana en dos días

Hola a todos, soy Adam, peregrino madrileño que ha vivido esta gran experiencia como nunca.

Llevaba cuatro años esperando para realizar la peregrinación a Santiago con mi grupo, pero no pudo ser hasta este.

Todos ellos me ponían expectativas muy altas y yo deseando venir para vivirlas. Sin duda, las superaron y me hicieron, además de divertirme y conocer gente, reavivar mi fe y mi espíritu en Dios. Esto no ha sucedido por la peregrinación en si, sino por la gente, por su devoción y por la libertad que tienes para poder abrirte y ser como eres y hablar de Dios como nunca lo había hecho.

Si hablamos del camino los primeros días (los dos primeros más bien) se hacen un poco duros, aunque merecen la pena, después es un viaje inigualable ya que con la gente y las preciosas vistas de Galicia hacen que lo que es una peregrinación de una semana se te pase como dos días.

No os contaré mucho más porque si venís algún día no quiero adelantaros nada.
Un saludo desde Madrid. :D










8.9.17

Testimonio Pedras Vivas: Abriendo mundos

A lo largo de nuestra vida nos dejamos llevar bastante por la rutina. Cuando nos damos cuenta sentimos un peso encima, sin nosotros quererlo, ya sea por la monotonía del trabajo o de los estudios. Por eso, la reacción inmediata es escapar. Pero inmediatamente nos surge una simple pregunta, y esa es: ¿cómo? 
Actualmente existen mil vías que lo permiten: deporte, algún viaje como los interrailes, el propio Camino de Santiago; quizá para la gente más espiritual están los ejercicios espirituales o alguna experiencia de peregrinaje a cualquier lugar santo. Pero en este caso quedémonos con el Camino de Santiago.

Desde que tenía 15 años me he visto bastante implicada con esta peregrinación y he conocido a bastantes peregrinos, cada uno con su historia que, sin quererlo, te toca de algún modo u otro y hace que aprendas un nuevo enfoque a la vida. Ahora, con mis 19 (apunto de los 20) y gracias a Piedras Vivas, quizás ha sido la vez que más cercana a ellos me he sentido.

Probablemente me haga un lío tratando de explicar en que consistió todo este mundillo que se formó en Santiago la primera quincena de Agosto. Pero en resumen y para aclararlo, lo que hacíamos es transmitir la fe a través del arte, y para ello teníamos que conseguir poner al peregrino o al turista en la piel del peregrino medieval. Tras una larga explicación contabas con numerosas reacciones, desde los que te decían que "se le habían puesto los pelos de punta" hasta los que la única pregunta que les surgía era dónde estaban los dichosos baños. No obstante, a pesar de la explicación técnica posteriormente surgían bastantes conversaciones a raíz de lo explicado, y lo más gracioso es que tu pensabas que estabas descubriéndole el mundo a alguien, pero indirectamente aquella persona te podía estar abriendo el mundo a ti. Con esto último me viene a la cabeza el momento en el que tú te pones delante a la puerta de Platerías y flipas. Flipas tanto por la cantidad de gente como por lo llamativa que es, pero sin embargo desconoces la historia que se narra en cada estatua de piedra, y esa era nuestra misión, arrancar el corazón de piedra y poner en su lugar uno de carne, y con eso me refiero al hecho de conocer, pero no sólo la historia antigua, sino que indirectamente conocíamos una pequeña parte de la historia personal de cada persona e incluso nosotros nos abriamos con ella, y de verdad, descubrías un verdadero mundo y a mayores eras capaz de mirar todo con otra perspectiva.


Por eso, y ya para terminar, lo bonito de Piedras Vivas no es enseñar ni hacer que la gente se asombrase y disfrutase de una ciudad desconocida, al contrario, lo bonito es conocer y darte cuenta que no sólo importa lo primero que ves, sino que lo que más importa es aquello que se oculta, quizás esa pequeña piedra angular que ayuda a que todo el edificio se sostenga; y, lo más importante, darte cuenta de que esa piedra angular se encuentra en dónde uno mismo es o está, sin necesidad de huir de la rutina de su vida.




28.6.17

Testimonio ULELN A Coruña

Ha sido una experiencia buenísima!!

He de reconocer que al principio no tenía muchas ganas, yo decía: llega el verano y se ese está mejor en casa, además tener que ir hasta Coruña... y lo peor de todo es que claro, no conozco a nadie ¿como voy a ir?

Así de negativa empezaba pero fue gracias a la insistencia de Javi y también de mi hermana Carmen qué terminaron por convencerme (pero sólo un poco) para que fuera. Y ¿qué pasó? Desde el minuto uno fuí recibida, acogida y querida por todos los demás jóvenes centinelas que al igual que yo (unos más animados que otros) queríamos evangelizar. Se nos explicó una cosa que a mí, desde que lo había escuchado, me había llamado la atención, el porqué de ese nombre, "Una luz en la noche"(ULELN) .














"Los grandes eventos de Dios ocurrieron en la noche, Dios actúa en la noche", yo me quedé con estas palabras y entonces me di cuenta de que Dios quería actuar por medio de nosotros para ayudar a mucha gente y comprendí que era importante mi labor como centinela. Tras haber pasado una tarde en compañía de otros jóvenes estupendos y haber recibido un poco de formación, en la capilla de San Nicolás tuvimos un rato de adoración y después fuimos nominados en cada uno de nuestros ministerios correspondientes. Alguna otra vez ya tendría pensado que ministerio quería que me tocase, pero sin embargo, en esa noche estaba dispuesta a lo que Dios quisiera porque pensaba: bueno si no soy capaz o si me quedo en blanco estoy segura de que Dios proveerá.


A mí me tocó acoger a las personas que llegaban a la capilla y acompañarlos en su oración ante Jesús Eucaristía. Al principio casi todos los que se acercaban era simplemente por curiosidad, no por curiosidad por Jesús, sino curiosidad por como a esas horas estaba la Iglesia abierta. Nunca había pensado que sería tan complicado este ministerio porque yo tenía mucho miedo de hacerlo mal y de no acoger a las personas como las habría cogido Jesús, de no decirle las palabras correctas que habría dicho Jesús... De todas formas el miedo no me venció y acogí a 3 personas. Una de ellas era una joven portuguesa un poco más pequeña que yo. La verdad es que el idioma no fue ningún problema, sin duda se notó la presencia del Espíritu Santo. Aunque para ser sincera muy bien no sé si me entendió pero yo creo que la oración le ayudó porque al terminar ella salió a fuera y le dijo a su madre " é como uma energia". Y es que es cierto cuando Dios te toca te sientes llena de energía, no se trata de magia , simplemente el amor de Dios.

También acogí a un señor ya más mayor que se llamaba Ángel pero a pesar de ser cristiano él sentía que le faltaba algo y ese algo quería pedírselo a Jesús esa noche. La última chica a la que acompañé hacia Jesús también se llamaba María y ella quería que su acompañante y amigo se convirtiera del todo, que terminara de creerse que Jesús está vivo. Con ella me dicuenta de que realmente Jesús te habla muchas veces por medio de otras personas y yo que creía que era yo la que tenía que hablar por Jesús en esa noche, y lo encontré en esa misma chica. En ella vi el amor fraterno, el querer anunciar a Jesucristo, el perder la vida para que otros la ganen... Es como si realmente fuese ella mi centinela.

Después de un día con una noche muy larga, llegó el domingo. Celebramos misa en el convento de las Carmelitas de Coruña y después nos fuimos al aguapark. 

Si tuviese que resumir esta experiencia en pocas palabras me quedaría con la acogida que sentí por parte de la gente.  Hay que ver cómo hace Dios las cosas, tenía que acoger a la gente y sin embargo, la mejor acogida me la llevé yo. 
Fui con un pensamiento un poco negativo y sin embargo me he venido para casa más contenta que nunca y con muchísimas ganas de que sea la próxima.

Así que si Dios quiere nos veremos pronto!!!!

GRACIAS POR TODO!!

Último día de la tienda del encuentro en Santiago

Hoy tendremos la última Tienda de Encuentro de este curso en Santiago de Compostela, a las 20:30, tendremos la eucaristía, presidida por nuestro Arzobispo y a continuación testimonios. 

Terminaremos con una cena-picoteo de traje: yo traje tortilla, yo traje empanada....

Ah! para aquellos que querais a las 17:00 en Fonseca tendremos juegos de mesa, la lluvia nonos permite este año hacer juegos de agua.



8.6.17

Testimonio VIII Lourdes: Dando Tumbos

Las funciones matemáticas tienen la propiedad de asignar a cada valor un determinado suceso.

Durante muchos años pensé que la vida debería ser siempre así.Un fin claro,independiente de todos los caminos.Algo que de antemano o que a base de jugar con la experiencia pudiese llegar a conocer.Evitando así todos los sufrimientos que como seres humanos siempre debemos pasar antes de llegar a rozar lo que es la felicidad.

Sin embargo ahora,tras gratas experiencias que me han acercado cada vez más al camino que mi familia siempre siguió,el de la fe,pero que yo por inmadurez y rebeldía hubo épocas que ignoré;puedo admitir que mis exigencias de mentalidad excesivamente fría no estuvieron nunca justificadas.


Quizás fue la situación previa de lo que iba a ser la peregrinación a Lourdes,o simplemente la mano divina, pero hasta el momento, de todas las peregrinaciones que he vivido, esta ha sido la más intensa.

Yo quería olvidarme de mí misma.Dejar a un lado mis preocupaciones sentimentales, emocionales… que al final no valen nada.Y sentirme útil en otro ámbito.

Y vaya que lo conseguí,aunque me haya dado cuenta ahora,en uno de esos momentos reflexivos que no siempre disfruto.La mirada de la Virgen ,haciendo gala de su inmensa capacidad para ayudarnos a todos,también se posó sobre mí.


Desde la primera visita a la Gruta no hice más que agradecer,no sentía necesidad de nada.Y yo muchas veces he tenido la costumbre de solo acudir a ella,a Nuestra Madre para pedir y plantear preguntas.Que al no mostrarme respuestas rápidas, me frustraban aún más.

Ahora,ya no.Ver a personas que disfrutaban de una simple sonrisa.Que agradecían con cariño un “Buenos días” me dejó con el corazón al descubierto y la cabeza dando tumbos.A mí siempre me gustó ayudar a los demás,por los valores cristianos que en mi casa me inculcaron, pero con frecuencia me volvía fría y distante ante muestras de cariño,por el temor a salir herida.


Pero en este momento veo que esa armadura de hielo va desapareciendo,que se derrite por el calor de la fe.Y que me empieza a liberar para permitirme disfrutar de la alegría de la vida.Y de los múltiples senderos que la Virgen decide que se crucen con el mío.

En Lourdes ERES y ESTÁS para los demás.Ayudar a los enfermos,ver cantar a los voluntarios,escuchar pacientemente lo que cada uno te quiera contar...y sobretodo aprender de todos y cada uno de ellos.

Sonreír,durmiendo cuatro horas.Tener ganas de llorar,por todas las bendiciones que se te dan sin merecer...


A mí solo me queda volver a agradecer a Nuestra Señora de Lourdes...y si acaso pedirle que me permita volver a visitarla pronto.Para que observe objetivamente,con ojo crítico de madre, si sus cuidados están obrando en mi ser, algún ansiado cambio de los que yo ya siento.



Marina Isabel